martes, septiembre 16, 2008

Y no en policiales ...


"Salí en el diario ! Salí en el diario !"

Así se lo escuchaba ansioso al bebu por teléfono la semana pasada.

"Y no en policiales, eh!"

Tardamos en conseguir la prueba física, pero acá esta.
OJM para el mundo.


viernes, septiembre 12, 2008

G, the great pretender

Los que leen desde hace muuuuuuucho quizás recuerden a G.
G no fue mi novio. Igual como esta sección no es exclusiva de “novios”, me parece interesante contar esta historia hoy.
Mis amigas la saben. Alguna en silencio debe preguntarse como es que llegamos a salir alguna vez. En fin.

En mi período de soltería más importante me crucé con G. Cómo? Bueno, eso es divertido (pero no lo MAS divertido)
Una tarde boludeando en el dpto de la Diablurita empezamos a ver fotos del muchacho con el que salia ella. Me mostraba fotos del susodicho en la nieve, en la playa, etc. Por suerte la Diablurita y yo no tenemos gustos similares en cuestiones masculinas.
Y entre esas fotos aparece una con un muchacho y algunas famosas.
-Quien es ese?
-Jajaja, es G. El que me habla retro, te acordas?

G trabajaba en la empresa que luego contrató a la Diablurita, pero antes se habían conocido porque habían trabajado juntos.
Entender a G no es fácil. Y ahora que lo conozco muuuuuuuuuucho mejor puedo decir que hasta casi lo comprendo, pobrecito.
G actúa como un galán con las minas, pero sus amigos lo tienen de punto. Saben que exagera y hasta que es super inseguro. No paran de gastarlo, pero él se deja. Es como una relación enfermiza. Y ni que hablar del trato que permite con sus parejas.
Cuando G esta con una chica le pinta que la tiene re clara. No para de hablar de su trabajo y sus logros.
No vas a evitar saber que es bajista en una banda y hasta canta algunas canciones.

Finalmente la Diablurita hizo de las suyas y le paso mi MSN. Estuvimos chateando unos días y finalmente nos conocimos.
Es decir, supuestamente un sábado en el que habíamos salido la Diablurita y yo se escapó de una reunión con sus amigos y se encontró con nosotras.
G estaba de novio. Pero adivinen que: estaban mal (jajajaja… típico).
Estuvimos en un pub tomando algo y escuchando música los tres hasta tarde. Después el se ofreció a llevarnos a la casa de la Diablurita ya que iba a quedarme con ella esa noche.
Subió a tomar un café y aunque me parecía atractivo y teniamos onda… estaba segura que no iba a pasar nada.
Un rato después baje a abrirle la puerta y bueno, pasó. Estuvimos un rato en el pallier donde me dijo cosas típicas de un pibe que te quiere levantar.

No voy a hacer eterna la historia.
Nos vimos en la semana, un día que su novia entrenaba y después se deshizo en palabras. “Si te hubiese conocido en otro momentos”, “Sos lo mejor que me podía pasar, pero no estoy bien ahora”…
Afortunadamente desde el principio supe como venía la mano y jamás espere nada de él.
Y así a menos de una semana de habernos visto desapareció. Y apareció dos semanas más tarde, solo para decirme que su novia se había mudado con él para “ver si podían hacer funcionar la relación”.
Lástima me dio… él y la novia. Y aunque él creía que me estaba rompiendo el corazón (esto se acerca a lo más gracioso de todo), nada más lejos de la realidad.

Creo que no pasaron tres meses desde que volvió a aparecer (por MSN).
Se había separado de la novia. Ella había hecho sus valijas y desaparecido “para siempre” (porque será que el “para siempre” de la vida real no es como el de las películas o las canciones de amor???)
La verdad que no estaba para que me boludeara, pero como ya estaba sobre el bien y el mal… que más daba.
Sin embargo me divertí mucho poniendolo en una situación que ahora se que disfruta: la culpa.

Y así nuestra “relación” (para decirle de alguna manera) fue haciéndose más laxa.
Poco después de ese llamado se puso de novio con otra chica. Pero por lo que pude saber (y ver) él estaba con ella para no estar solo. G no puede estar solo, no sabe como hacerlo…
Su relación era extraña, no se abrazaban o besaban en público. Quizás algo de rigor, pero no era a lo que estoy acostumbrada de ver. Y como con G no hay forma de terminar de otra manera, después de un año de relación él la dejó por otra. La dejó por su novia inicial. Esa que lo dejo mil veces, con la que se fue a vivir en dos oportunidades, a la que engaño conmigo.
Él siempre la amó, la quiere de una forma que jamás voy a comprender. Pero no solo por sus sentimientos, sino porque esa novia no le corresponde. Se ven dos veces por semana, jamás los viernes o sábados porque ella sale con la gente del club. Él le habla de casamiento y ella sale corriendo. Él la mira con cariño y ella casi casi lo ignora.

Es así. Con G pude descubrir que la regla de “uno siempre se va a enamorar de quien no le de todo lo que otra persona estaría dispuesta a darle”.
Pero ojota… no es que yo haya querido darle nada. G no significa nada para mi, en verdad nunca fue demasiado. Fue la historia graciosa de cómo un tipo me dijo un millón de cosas que nadie le había pedido y a los tres días se mudó con su novia. Pero no más que eso.
Con G aprendí a desconfiar mucho más de las “palabras” de los hombres en etapa de conquista. Aprendí las razones por las que un hombre puede engañar a su pareja. Pero sobre todo a G le debo algo que hoy me hace muy feliz.

viernes, septiembre 05, 2008

S, el diseñador gráfico.

S fue mi primer novio formal por decirlo de alguna manera.
Para esa época yo todavía trabajaba en McD. Él salía con una compañera mía de área, con la que habíamos entrado juntas pero por distintos motivos yo había recibido más ascensos que ella y ahora estaba a mi cargo.
Esa situación a ella no le simpatizaba y por lo tanto no eramos amigas.
S trabajaba en el turno noche y cada vez que era necesario hacer algún cambio de promoción yo tenía que quedarme hasta el cierre para hacerlo. Así fue que me hice más amiga de ese grupo de chicos.
El que trabajó alguna vez en McD (o similares) sabe que en el turno del cierre se trabaja más relajado, porque parte importante del trabajo es a puertas cerradas. Mucha música fuerte, risas pero al ritmo en que se trabaja en estos lugares.

Varios meses después, en una salida grupal S me contó sus sentimientos a pocos días de haberse separado de mi compañera. Y empezamos a salir.
S estudiaba diseño gráfico y yo estaba cursando el primer año de publicidad. Dibujaba increíblemente bien y se pasaba el tiempo haciendo diseños en 3D.
Nuestras salidas eran mayoritariamente con nuestro grupo de amigos. Generalmente nos juntabamos en alguna casa a jugar algún juego de mesa, cenar o ver películas. Ibamos al cine o a caminar.
Estuvimos juntos por casi dos años. En ese tiempo él jamás dio su opinión para nada. Todo lo que yo decía era sagrado.
Al principio no había problema, yo promovía las salidas, las reuniones, las comidas: TODO. Pero con el tiempo era como estar con un ente. Entonces empecé a “pincharlo”. Le buscaba pelea pero solo para que reaccionara. Cuanto peor lo tratara más complaciente era
A esas alturas yo trabajaba en una empresa como asistente del gerente financiero y cursaba diseño gráfico en la UBA porque no me daba el sueldo para seguir pagando la facultad privada y los materiales para las eternas entregas. Odiaba cursar en Ciudad Universitaria. Siempre llegaba sobre la hora y me costaba encontrar espacio en las mesas.
Los profesores no entendían mi estilo de diseño y siempre estaba al borde de tener que rehacer todo. Mis amigos de la facu estaban siguiendo Arquitectura y Diseño Industrial y más allá de la afinidad que nos había unido ellos eran más grandes y sus carreras parecían más interesantes.
S era ambicioso en el punto justo, yo lo había ayudado a tomar la decisión de aceptar el puesto de diseñador en una universidad y eso lo hacía feliz.

Y llegó un momento en donde me di cuenta que con S no iba a ser feliz. Me sentía estancada, imaginaba una vida chata, aburrida y conformista. Pero por el otro lado S era tan dulce, tan paciente, tan standard. Era la seguridad de que jamás ibas a tener un problema. Y estuve pensando un tiempo y me di cuenta que era mejor para los dos separarnos.
Él insistió de tantas maneras que llegó un punto en el que me generó rechazo. Se negaba a dejarme ir hasta que tuvimos una conversación muy fea y se terminó.

Tiempo después hablamos por teléfono y él me contó que había estado muy mal un tiempo pero que ya estaba mejor. En el trabajo le iba muy bien y seguía saliendo con nuestros amigos.

S me enseño muchas cosas, pero sin quererlo me hizo dar cuenta que no soy una persona que pueda estar con alguien complaciente. Que necesito que alguien pueda manejar la relación en forma pareja. Me enseño que no me gusta tener siempre la razón. Me hizo descubrir que lo que más me gusta son las sorpresas.

Hoy no se nada de S, pero realmente espero que sea feliz. Lo ultimo que supe hace unos años es que se había ido a vivir con su novia y que estaba muy feliz. Espero que siga así.

jueves, septiembre 04, 2008

Los hombres de mi vida ...

Ayer estuve con mi amiga, la Diablurita, y entre un montón de temas y comida china salió el tema de las parejas.
Pero no de la manera tradicional, sino como una review de las relaciones pasadas.
Detrás de todo esto hay una teoría que voy a develar al final (aunque si lo piensan seguro que la adivinan... soy tan predecible, jajaja)
En fin. Entonces se me ocurrió hacer una especie de lista o detalle de mis relaciones pasadas.
Ahora estoy con poco tiempo, pero les prometo que pronto vuelvo.
Vamos a intentar revivir el blog con esto porque si cuento mi vida actual nos juntamos en el Empire State para tirarnos juntos.
Eso sí. No voy a poner el detalle en orden para que si alguno de mis ex anda dando vueltas no se descubra tan facilmente.

miércoles, septiembre 03, 2008

1/2

Aunque no se note (o vea) mi nena interior sigue intacta.


pd. mi chico esta maravillado por mi colección de medias "divertidas". Esta es solo una del montón; la última adquisición.

martes, septiembre 02, 2008

Aaaaaahhhh ...

No lo aguanto más.
No lo soporto.
No es posible que se fije en boludeces. Que importa quien o quien no este copiado en un mail?????
“Perdida de tiempo”… a la velocidad de tipeo que tengo?????
No soporto la incoherencia, la presión, la sensación de que siempre esta esperando algo más.
Es el típico caso de “te vas a dar cuenta de lo que tenías cuando lo pierdas”. Así de sencillo.
Es un ritmo tan difícil de seguir… sabiendo que no es todo claro. Las cosas son desparejas y siempre mirando para el lado equivocado. Si esto fuese un matrimonio el causal de divorcio sería “incompatibilidad de caracteres”.
Toda la buena voluntad que pongo, todo lo que me esfuerzo y siempre mirando boludeces. Siempre es más fácil atacar al eslabón más débil. Pero no porque yo sea débil, sino porque los demás son más astutos, más seguros, más grandes, más experimentados… son más aprovechadores.
Mi vida no es esto, esto es parte de mi vida. Yo voy a elegir donde trazar el límite. O mejor dicho voy a empezar a apretarlo cada vez más.
Voy a aplicar las mismas prácticas: Downsizing. Reducir el ámbito que abarco pero solo para fortalecerme. Y cuando sea más fuerte pueden pasar dos cosas: que no me molesten más esas pequeñas bolucedes o que finalmente descubra que el horizonte cambió de lugar.
Hace años que lo intento pero esta vez voy a ir hasta el fondo.
No voy a gastar más letras.

viernes, agosto 29, 2008

Music, music, music ...


Desde hace unas semanas que mi vida laboral no es sencilla.
Y dado que paso más tiempo de mi vida acá adentro que en otro lado es lógico que el mundo este patas para arriba.

Peeeeeeeero... nada es tan terrible.
El Bebu me regaló un parlante para la compu. El otro día le dije que me había dado cuenta que mi música me hace feliz y de sorpresa me regaló unos parlantes.
Y no solo cumplen su función sino que además es reeee lindo y tiene lucecitas.
Super moderno.

viernes, agosto 22, 2008

Vacaciones ... YA!

Me he dado cuenta que mi vida es cíclica. Mucho más cíclica que el país.
No disfruto del equilibrio de tener unos días malos y otros buenos. Lo mío es más como una racha, todo sale normal o bien o todo se va al carajo. Así de simple.
Más allá de afirmar año tras año que las peores cosas suceden en años pares. Hace diez años que vengo probando esta hipótesis y nada tiende a refutarla. Ya casi es científico.

En fin. Estamos en el 2008 y en medio de una de esas rachas que me parten al medio.
Lo estuve pensando. Pero no superficialmente sino muy en concreto. Me pregunté a mi misma cual es la forma de superar esta “crisis” y en lo único que puedo pensar es en unos días de vacaciones.
Esto no es un manotazo de ahogado sabiendo que el próximo fin de semana largo es en Diciembre. No.
Es como una necesidad vital. Siento que se me va la vida…
Necesito al menos cuatro días de sol y calor. Pero sobre todo de tranquilidad.
Cero problemas, cero trabajo, cero familia.

Lo complicado es conseguir calor. El sol parece que sale cada tanto pero desde la oficina ni me doy cuenta.
Pero lo verdaderamente jodido es conseguir cuatro días libres. Como demonios hago? Imposible. Ya se que no me los van a dar, sobre todo porque no hay nadie que haga mi trabajo.
Tendré que esperar a que la cabeza me estalle o se me paralice alguna parte del cuerpo. O unos meses para capacitar a alguien que medianamente pueda pilotear cuatro días en la oficina.

En fin. Es imposible.
Estoy trabada. No puedo pensar con claridad y siento que necesito estar lejos de todo para descansar.
Pero, para variar, no hay salida. Solamente tomar los remos y seguir dandole.
Como siempre.

miércoles, agosto 20, 2008

Semana Internacional ...


La semana pasada estuve en Chile por trabajo. No se crean que tuve un minuto para disfrutar. El programa del viaje era tan tan apretado que hasta genero mucha malestar.
En fin... este es otro tema.
No hay mucho que contar porque en definitiva lo mejor del viaje fue lo que se puede ver en la imagen. Nada más.
La gente no nos trató bien, lo que vimos de las ciudades no fue la mejor cara y hasta nos retuvieron en el aeropuerto.
Solo puedo contar una anécdota al inicio del viaje.
Esperando para el embarque en Ezeiza divisamos una mujer que por ser las cinco de la mañana se la veía muy arreglada. Maxi cartera de animal print, lentes oscuros de marca, cabello rubio "vedette" atado con una colita. La delantera y la trasera acusaban haber pasado por algún quirófano.
Su asiento estaba junto al nuestro.
Tanto "arreglo" nos ocasionó una duda. Se trataba de una de esas vedettes baratas que pululan por la tele o era un hombre que decidió cambiar el rumbo de su vida?
Cuando nos pidió sacar una foto por la ventanilla nos dimos cuenta...
Informando desde Buenos Aires, Argentina; se despide María Teresa.


viernes, agosto 08, 2008

Desperdicio ...

Siempre me pasa lo mismo.
Ayer veniamos en el auto con mi hermano más chico y tiré un chiste que estaba genial.
Viste cuando metes un bocadillo en ese momento justo (volvemos con el timing) y no podes creer como se te ocurrió eso?
Que si fueras actor de Stand Up todos estallarían en una carcajada?
Claro, yo no podía parar de acordarme y reirme.
Pero el estado "adolescente" de mi hermano evita que contactemos.
En fin... un chiste desperdiciado.

miércoles, agosto 06, 2008

Momento de Relax ...

Este es un post dedicado especialmente a algo que me hizo muy feliz ayer por la tarde.
Desde hace varias semanas que el mix "cantidad de trabajo" + "falta de respuestas" + "decisiones unilaterales de las compañías marítimas" mi trabajo se ha vuelto insalubre.
Ayer no fue la excepción. Me volví loca loca toda la tarde.
La intención era quedarme hasta tarde haciendo tiempo para ir a buscar a mi hermanito a rugby, pero la verdad a las 18.30hs ya no daba más.
No quería ver un papel más.
Me abrigué mucho porque por la ventana parecía que hacía frio y sali.
Caminé hasta la esquina y después recorde que había estacionado el auto para el otro lado. Será de Dios... en fin. Di media vuelta y volvi sobre mis pasos.
Ir a casa no tenía sentido, porque no alcanzaba el tiempo.
Entonces enfilé al Shopping. La idea no era reventar la tarjeta, básicamente porque cierra mañana y ya me pasé del límite autoimpuesto.
Quería conseguir una revista que oooooobvio no encontré.
Me compré otra muuuuy femenina y frené en Café Martinez.
Me sente contra la pared cerca de la entrada pero no demasiado.
No había mucha gente y eso era genial.
No tenía hambre sobre todo porque sabía que en dos horas teniamos que cenar.
Abri el menú y me conformé con un café con leche y una medialuna (café solo me daba cosa).
Cuando la mesera me dijo que medialunas solo tenía de grasa y me las señalo, la ví.
Era imponente. Un color atrayente. Solo con verla sabías que su aroma era cautivante.
Creo que fue atracción a primera vista. Ella me pedía a gritos.
Así que me decidí y pedí una porción esa maravillosa torta de chocolate con dulce de leche y nueces.
Me la trajeron en un platito con hilos de chocolate derretido y una lluvia de nueces trituradas.
No podía dejar de saborearla, sin embargo fue imposible terminarla.
Y dos horas después cené, porque me daba verguenza admitir mi debilidad.

lunes, agosto 04, 2008

Cuestión de Timing …

Esto ya lo hablé con mis amigas y de ellas solo obtuve una respuesta que no me hizo feliz. Será porque no entienden realmente o porque tienen razón. De todas maneras tampoco es tan relevante.
Esto es una sensación y punto. Se queda donde empezó. No hay nada que hacer.

Hace ya bastante abrí una cuenta en Facebook, pero solo para joder. Nunca busqué a nadie ni cargue ningún dato.
El otro día me llega un e-mail diciendo que N, una compañera del secundario, había solicitado agregarme como contacto.
Como desde hace años me dedico a sumar y no restar, la confirmé.
Y de chusma le pispié el perfil. Casada.
De mucho más chusma vi sus fotos. Y en una encontré que otra de las chicas estaba embarazada.

Esto sumado al encuentro con otra de mis ex compañeras quien me conto que estaba separada con una hija y la hermana estaba casada y tenía una beba.

Entonces me cayó la ficha.
Antes no me había caído porque dentro de todo en mi grupo de amigas soy la más joven.
El 99.8% de mis amigas / conocidas estan casadas. Y gran parte de ellas tiene hijos.

A ver, para que se entienda. No es que me agarró la desesperación de querer casarme ya o cosas por el estilo.
Es la sensación de sentirse solita. Pero no en el sentido de no tener a nadie al lado, sino algo así como estar yendo a contramano.
Porque tampoco es que no quiera casarme y esas cosas super liberales y modernas. Nada que ver.
Me dan ganas, pero se que es pronto todavía.

Las chicas me decían que ellas seguro que “internamente” me envidiaban porque yo estoy soltera y puedo hacer lo que quiera… pero tampoco nos engañemos… ni que yo fuese la musa inspiradora de Livin´La Vida Loca.

Quizás es díficil de entender. Tan difícil como explicarlo.
Un buen ejemplo puede ser este: Cuando te enamorás de una persona llamada (por ejemplo) Hermenegildo y de pronto empezás a ver ese nombre por todos lados. O cuando te enterás que vas a tener un hijo y ves embarazadas por todos lados.

A veces me pongo a pensar si tengo ganas de renunciar a esos pequeños placeres de ser soltera. Ojo, no son muchos teniendo en cuenta que vivo con mi hermano menor.
Pero cada vez que me pongo a pensar en eso me acuerdo que me gusta más compartir con él ciertas cosas. Por ejemplo, cuando él se queda en casa no estoy al borde del ataque al corazón con los ruidos de mi casa. Él dormido me murmulla “Estoy yo acá” y me hace reir.


En fin. No es algo que yo solita pueda resolver.
Son sensaciones.



Pd. Estoy contenta porque recibí correo de Dragonfly. No veo la hora de llegar a casa y poder leer tranquila.
Te mando un beso nena.

jueves, julio 31, 2008

Otra vez Sopa ...

Hace mil que no paso por acá. En resumen: mucho laburo, poco tiempo.

Pero es justamente ese el motivo de este post: La combinación “Trabajo” y mi “actitud” con respecto al mismo.
Ya lo hablamos mucho a este tema. Con el tiempo acepté las recomendaciones de todo el mundo de “hacerme menos problema”… pero a veces las cosas superan. Y COMO !!!

La semana pasada llegué a saturarme de Mr. President. Por suerte uno de los ingenieros se sentó conmigo un buen rato y me tranquilizó.
Admito que este trabajo supo reconocer mis esfuerzos y gracias a eso se puede considerar que tengo un buen puesto acá adentro.
Pero a veces lo malo es muy malo. O cuando lo malo aparece no estoy con las pilas para “hacerme menos problema”
La semana pasada fue el tema de la desigualdad. Imagínense que no estamos hablando de una empresa normal. La desigualdad va desde tener un auto, días libres, notebooks, blackberries, etc.
Como no hay un organigrama definido es todo a “la que te criaste”. Para conseguir de lo bueno, tenes que saber pedir.
Lejos de mi forma de ser. Yo creo que si no pido no les debo nada. Lo que me dan es por mérito y así la cuenta me cierra perfecto.

Esta semana es lo mismo de muchas veces. La mitad del tiempo soy esa persona que labura todo el tiempo, tiene todo en la cabeza, es responsable y no deja pendientes. La otra mitad parece que me transformo en una aprovechadora que espera cualquier oportunidad para no laburar.

A ver. Un ejemplo: Mi asistente. El otro día tenía que ir hasta el otro lado de la ciudad para cobrar la liquidación de su trabajo anterior. Entonces me pidió salir un rato antes. Una hora antes le pedí que se fuera. En él se generó una especie de “compromiso”. Ahora se queda hasta que termine. Él sabe que soy flexible, siempre y cuando el trabajo este hecho. Pero por sobre todas las cosas, no le puse cara de traste cuando me lo pidió.
Él esta contento y yo también.
Ese es mi mundo ideal.

En cambio hace semanas que vivo en el mundo del revés. Conmigo a veces no es tan fácil.
No amplio más porque quizás el “conspirador” tenga acceso a este blop. Y no porque no sea capaz de decirlo. Pero cuando decida plantarme, voy a dar mis razones donde corresponden y no a los buchones del rey.

jueves, julio 24, 2008

Conspiración en la Oficina ...

Resuuuuuuuuuuuuulta que ayer al mediodía, al parecer última de todas, me enteré que una persona de la oficina había sido despedida.
A decir verdad era una de esas personas que en el fondo molestan. Pero no puedo explicar las razones.
Debe ser una mezcla de lo boluda que soy junto con otras cosas que chocan.

El puesto de trabajo (no el cargo: el puesto) donde estaba era el mismo que teníamos Luciana y yo cuando entramos acá: el box del pasillo. Ese mismo lugar donde en invierno moríamos de calor y en verano nos hacíamos hielito.
Claro, pero en esa época quejarse no valía. Además se consideraba que las personas que tenían oficinas poseían un status distinto. En fin. Era venirse en invierno en musculosa y en verano dejar la campera de polar en el perchero de la esquina.

En un punto de mi vida aquí adentro, con el alejamiento de las chicas, vinieron personas nuevas. La generación Z elevada al cubo.
Sin saber cómo y porqué mil cosas que no estaban permitidas en “mi época”.
Ahora que tengo la oficina que pertenecía a ExJefe sufro al reves: me muero de frío en invierno y me mato de calor en verano. Al menos soy consistente con el clima real.
Y eso sucede porque esta “chica” tiene tanto calor en el pasillo que pone la calefacción baja cuando hace tres grados afuera.
No puedo dejar de recordar que si a mi se me llegaba a ocurrir mis dedos corrían riesgo de ser mutilados.
Además, para nosotras ya era un avance poder venir a laburar en jean de vez en cuando. Pero hasta no hace poquito se venían en ojotas. EN OJOTAS!!!
Sí, las personas que atienden a los clientes van caminando hasta la recepción en ojotas. Chancleteando.
Cuando los primeros fríos llegaron a Buenos Aires cambiaron las havaianas por zapatillas All Star. Una imagen divina. Con las chicas decimos que “alguien” hubiera muerto de un ataque si las ve.

Pero no puedo decir que me cayera mal solo por eso, sino porque en más de una oportunidad la escuché hablar mal de mi. No es que me importe la opinión de ese tipo de gente, pero tampoco soy tan boluda de sonreir sabiendo que me sacan el cuero por detrás.
En fin. Estos son los motivos por los que ni siquiera me di cuenta que ya no estaba más.

Ahora vayamos a los motivos por los que no está más:

Al parecer boludeaba todo el día (Chocolate por la Noticia).
A mí siempre me sorprendió que su compañera estuviera desde temprano y se vaya después de las seis y media. Es como que tenían horarios distintos. Pobrecita su compañera.
Cuando le preguntaron si boludeaba mucho lo admitió.
Y claro, tenían un registro donde decía que se la pasaba en internechi, bajando música (!!!) y navegando por páginas que nada tienen que ver con su laburo.
Pero lo más grave resulta ser que desde su Outlook podía acceder a las casillas del resto de las personas de la empresa.
Sí, así como lo leen… se metía y revisaba las casillas de sus compañeras y de su jefe, entre otras.
Entre otras la mía.

Me siento ultrajada. Una pendeja de mierda estuvo revisando mis mails!!!
No es que haya nada que ocultar ya que muuuuuchos de los mails son de cosas de laburo. Pero no hay que olvidar que yo estoy a cargo del Departamento y mucha de esa info es confidencial.
Se habrá divertido con algunos mails de mis amigas, en los cuales se enojan, desenojan, arreglan y desarreglan salidas… pero nada más. Quizás se habrá enterado del blop… pero que más da.

Para Eri, cuya casilla no aparece entre las “violadas”, esto es una conspiración. Otra que Zeitgeist.
No cree que esa persona haya tenido la capacidad de descubrir como entrar a otras casillas y le resulta raro la forma en que lo descubrieron.
Tengo que admitir que muchas de las cosas que abonan esa teoría resultan muy posibles… pero con estas cosas uno nunca logra descubrir la verdad.
La selección de casillas “violadas” es muy extraña. Al ojo inexperto puede considerarse aleatoria, pero es sumamente llamativo que ciertas casillas no hayan sido abiertas.

Otro misterio más en la historia del Universo.

lunes, julio 21, 2008

Hay cosas que suceden que hacen que el día no pueda volver a ser el mismo.
Puede ser un fuerte dolor de cabeza, una caida en la calle o un llamado telefónico.
Pero también puede tener cara de SMS:
"Como hago para trabajar si estoy todo el tiempo pensando en vos? Te quiero mucho amor."

Magic... Magic... Magic...

Ya se que hace varios domingos que lo están pasando, pero ayer me enganché con el programa "Detrás de la Magia" y todavía no lo puedo creer !!!
El "Mago Enmascarado" es tremendo!
Después de ver como hacen algunos trucos que nos dejan con la boca abierta te sentís como un idiota infernal. Yo no se como aguantan la risa cuando ven nuestras caras de asombro.
Te digo que hay algunos trucos que son más fáciles de descubrir... pero otros no te lo podes imaginar ni de casualidad.
En fin... Ahora dicen que lo más visto ayer fue ese programa. Y claro!!! Yo quería acostarme temprano, pero entre que el programa no tiene propagandas y que cada truco es mejor que el anterior, te comés el programa entero.
En fin... Al final la magia no existe. Ya no nos queda nada.

jueves, julio 10, 2008

Misterio - Intriga - Conclusión ...

Por algún motivo que desconozco la madre del gordo me quiere mucho. Me quiere mucho sinceramente.
Cuando lo pienso puede deberse a varios motivos, por ejemplo:
- Soy adorable.
- Soy (a su criterio) la mejor de las novias que tuvo el nene.
- Soy aceptable y tiene ganas de que el nene siente cabeza y le de un nieto…

Bueno, si lo pienso me gustaría que sea la primera opción. Tengo a favor el hecho que la mamá de mi ex todavía me habla con cariño (las pocas veces que nos cruzamos).
Pero algo me hace creer que ni siquiera es la segunda… es la tercera!!!

Algo como lo que pasó hace más de un mes con motivo del bautismo del hijo de la prima del gordo.
Como no había más familiares aptos para la tarea, el gordo fue designado “fotógrafo oficial”. Eso generó que madre-del-gordo se sentara junto a mi en la iglesia.
Como la ceremonia venía para largo con más de 15 bebés para bautizar, en algunos momentos daba para el intercambio de comentarios.

Comentario 1: (Señalando un regalo) Le compré una camperita re linda de corderoy con corderito dentro. Mirala. Estoy practicando para cuando me toque comprarle a mi nieto.

Comentario 2: (Mirando a una nena que estaba sentada delante, pero iba y venia por todos lados) En realidad a mi me gustaría tener una nieta. Siempre quise una hija y tengo dos varones…

Comentario 3: (Así de la nada aunque no me acuerdo bien) Vos tenes que avisarme con tiempo cuando se casen… porque tengo que hacerme un vestido.

Y seguro que hubo otros comentarios así que no llego a recordar o de tan “sutiles” se me pasaron.
Para evitar malos entendidos o hacer complot con mi potencial futura suegra, le conté al gordo esos comentarios (no vaya a ser que después se entere pero al reves). Su respuesta: “Ufff…. A mi me lo dice todo el tiempo. Y sí, quiere una nieta.”

Al menos se lo tomó con humor.

Esto me genera muchos beneficios puesto que siempre tiene un regalo para mí. Se vaya a Brasil o a Mar del Plata, siempre hay chocolates, dulces o remeras. Y no es que sea interesada (salvo por el chocolate).

Otra de las opciones que barajo sobre porque me quiere es algo más complicada y viene a ser la siguiente:
Como el gordo fue un adolescente rebelde que les trajo muchos dolores de cabeza, los padres están asombrados de lo que está haciendo conmigo. No pueden creer que me ayude a pintar la casa, lleve a mi hermano a rugby, se levante temprano para acompañarnos al colegio ni que hable tanto de mi hermano con ellos.
Es algo como su karma y como se enfrenta a él. Como una oveja ya mayor descarriada intenta lograr que otra ovejita no salga del rebaño y acate las instrucciones de la pastorcita.


martes, julio 08, 2008

Amor Adolescente ...

Vamos a levantar un poco el ánimo.
No me puedo olvidar lo que esta pasando actualmente en esto que se da por llamar "vida", pero muchos me dicen que tengo que mirar lo que tengo.
En fin... estoy en eso.
Con el bebu estamos teniendo unos días muy de "noviecitos". Por suerte.
Lo mechamos con otras cosas como quedarme dormida tooooodo el sábado en el sillón, o levantarnos tempranísimo para llevar a mi hermano más chico al colegio o a rugby, pero bueno... es lo que hay.
El domingo tocaban en una fiesta privada, cumpleaños de una amiga de él. Yo estaba invitada, pero no sabía si iba a poder ir sin complicarme la existencia. Además no me sentía muy bien.
Pero él me había dicho que le gustaría que vaya a verlo y me había llamado varias veces en el día que me moría de ganas de verlo.
Entonces me puse la mini de jean, porque se que le encanta.
Y así estuvimos como dos adolescentes en un boliche. Nos miramos, nos abrazamos, nos hicimos mimos y dimos muchos besos en la oscuridad de un boliche.
Ayer suspendió el ensayo y vino a cenar con nosotros. Se quedó hasta casi la medianoche y después se fue prometiendo volver hoy para quedarse a dormir en casa.
Un amigo me escribió "ponele muchas fichas a eso" y creo que en eso ando.
Y aunque por momentos me siento triste o melancólica, siempre que puedo trato de hacer algo para hacerlo sentir especial.
En momentos en los que no estoy con él trato de recordar cosas lindas que nos pasaron, o esas pequeñas cosas que son únicas de la pareja y me sonrio.
Por ejemplo ahora estoy sonriendo desde hace un rato porque me acuerdo cuanto me gusta que me mire con ojos pícaros y me diga "me estoy poniendo básico"
Una de cal y otra de arena.

jueves, julio 03, 2008

Never Give Up ...


Este fue un regalo de mi amiga Dragonfly y me encantó.

Creo que todos los días, todos libramos muchas batallas... a veces pequeñas y otras colosales. A veces salimos con toda nuestra fuerza, pero otras nos encontramos un poco caídos y desanimados.

Que bueno es tener en esos momentos gente a la que le importamos para que nos ayuden a mantenernos en pie.

Nuestras batallas debemos (muchas veces) pelearlas solos. Nadie puede ponerse en nuestro lugar y ahorrarnos la molestia. Aunque eso nos gustaría muchisimo (o al menos a mi)


martes, julio 01, 2008

Möbius

Hace ya muchos años las relaciones con mi familia no eran de lo mejor.
Mi papá había formado pareja con una mujer que convirtió a mis dos hermanitos menores en sus hijos y nos ignoraba al mayor de mis hermanos y a mi porque no le decíamos mamá.
Vivíamos en zona norte y todos los días me levantaba a las seis de la mañana para ir a Diagonal Norte a trabajar.
Me tomaba dos colectivos y el subte para llegar.
Trabajaba hasta las seis de la tarde, con un sueldo justo, y salía corriendo para llegar a la facultad que me pagaba con la mitad de mis ingresos.
De la facu salía a las diez de la noche y otra vez dos horas de viaje hasta casa.

Varios problemas económicos y de convivencia hicieron que un día mi papá decidiera irse de la casa con mis hermanos menores. Nos dejó a K y a mi solos en la casa.
En esa época K no trabajaba ni estudiaba. Y yo trabajaba pero no me sobraba como para mantener una casa enorme y a otra persona.
Entonces empezaron los problemas.
Todo terminó bruscamente cuando descubrí que K en vez de pagar el agua con la plata que le dejaba, se la gastaba en otra cosa.
No puedo recordar época más depresiva en mi vida. Una discusión terminó con todo mi brazo izquierdo quemado por agua hirviendo y yo encerrada en el baño para que mi hermano no me golpeara.
Mi ex novio fue muy importante en esa época. Una de las tantas cosas de las cuales estoy agradecida con él es el haber estado conmigo en esa situación.

Tuve que pedir plata prestada para que me reconectaran el servicio y poco después mi hermano se mudó a Córdoba por un trabajo.
De ahí en más me fui fortaleciendo. Dediqué esos años a hacer el esfuerzo de terminar la carrera en tiempo récord, resigné cientos de fines de semana estudiando solo con el objetivo de salir de ahí.

El tiempo fue pasando, papá volvió un poco arrepentido y comenzó otra etapa.
Pero costaron más de siete años para yo pueda superar la sensación a traición de mi hermano.
En realidad cuando sucedió lo de papá entendí que más valía estar todos juntos y que mi rencor le hacía mal a mis hermanos menores.

Cuando papá se fue, por decantación quedé a cargo de mis hermanos. No solamente en el día a día sino también económicamente.
Habíamos perdido la casa de la familia y no teníamos más dinero. Papá se había encaprichado en alquilar un departamento que a mi entender era demasiado caro para nosotros.
Y dos meses después se fue. Y ahí me quedé yo, sin papá, sin mi novio y con un montón de responsabilidades y gastos.
Tenía en la cabeza que alquilar era tirar el dinero a la basura, resultado de seis años con mi ex novio. Entonces comencé a averiguar departamentos. Vendí el auto de papá, lo único que nos quedaba y junto con la venta de varias cosas de nuestra casa anterior; logré un pequeño capital que no alcanzaba ni para la cuarta parte del anticipo de un departamento.
Esa historia termina en que seguimos buscando, encontramos un departamento en construcción, que era muy accesible, cómodo, moderno, a estrenar y que pidiendo varios créditos podía ser mío en veinte años (diecinueve ahora!)

Pero esta historia es distinta.
En ese momento me tuve que hacer cargo de mis hermanos: 17 y 11 años.
El de 17 años, D, estaba terminando el secundario y no trabajaba. El chiquito aún es muy chico.
En esos tiempos trataba de hacer rendir al máximo mi sueldo y gracias a que no estaba en pareja tenía mucho tiempo para estar en casa y no gastar demasiado. Entonces ahorraba todo lo posible para poder salir de ese departamento alquilado antes de que se venciera el contrato de alquiler.
Un día, cuando fui a “poner en el chanchito” el ahorro de ese mes descubrí que faltaban más de $400.-
Costó mucho que D admitiera que los había agarrado para comprar no-se-qué para la computadora que meses antes les había comprado mi ex novio, solo para ayudarlos.

No puedo explicar lo que se siente que alguien cercano a vos te saqué algo. Pero lo que todavía no puedo entender es todo lo que hace de esta situación algo más delicado. No es como cuando un hijo le saca dos pesos a su padre para ir al kiosko. Es infinitamente peor.
En resumen es algo así: Alguien que sabe todo el esfuerzo que está haciendo otra persona para un beneficio en conjunto, que no tiene la obligación de hacerlo y renuncia a mucho por ello.

A pesar de que él sabía para que estaba destinado ese dinero, él lo había usado en algo que solo él podía disfrutar. En algo que podía haberse comprado en cuotas y quizás en un tiempo más.

Pero es mi hermano, viviamos juntos y todavía estaba muy fresco el recuerdo de lo sucedido con papá.

Luego faltaron algunos dólares, pero nunca admitió haberlos tomado.

Pocos meses después y gracias a la ayuda de varias personas, pudimos mudarnos a nuestra casa propia.
Aún teniamos dos habitaciones para tres personas, pero el departamento era más grande, tenía parrilla y dos balcones propios. Pero sobre todo era nuestra. Había que pagar mucho más por mes que antes, pero ya no era tirada a la basura: era invertida.

D empezó a trabajar gracias a que mi hermano, el que no vive con nosotros, le consiguió un puesto en la misma empresa donde trabaja.
El sueldo era bastante alto para alguien que recién empieza y luego de una conversación él entendió que correspondía que una pequeña (realmente muy pequeña) parte de su sueldo debía aportarla a la casa. Para ayudar a afrontar los gastos de una casa a la que no le faltaba nada: comida, tv por cable, calefacción en invierno y refrigeración en verano. Siempre intenté que nada faltara. Un millón de cuotas para la heladera nueva, el televisor y DVD, ventiladores, estufa…
Pero además del aporte económico tenía que ayudar en las cosas de la casa. Más específicamente en cocinar cuando yo salía (pocas veces realmente), ayudar al más chiquito con las tareas escolares y lavar los platos después de la cena.
Yo hacía lo mismo cuando mi mamá y mi papá llegaban tarde de trabajar. Nunca creí que fuera tan loco.

Sin embargo poco tiempo después él dejó de ayudar en casa. Mentía todo el tiempo y contestaba cada vez peor.
Finalmente descubrimos que había dejado de colaborar para comprarse una moto y sus reacciones eran las consecuencias de ocultarlo sabiendo que quizás no era lo correcto.
Pero por primera vez él trabajaba, sabía lo que era levantarse temprano y estar todo el día trabajando y según su punto de vista era lógico que gastará en él lo que había ganado con mucho esfuerzo.

A pesar de tener su propia movilidad nada lo detuvo en llevarse mi auto, sin tener registro ni los papeles, en dos oportunidades. Dos oportunidades en las que me dí cuenta a pesar de sus negativas en admitirlo.
Hasta que la tercera vez de su broma terminó como algunos ya saben: mi auto secuestrado por la policía y una multa importante que pagar.
Nunca escuché una reflexión de cuanto se había equivocado.

En miles de oportunidades le expliqué lo difícil que era la situación para todos, pero especialmente para mi.
Para mi que con la edad que tengo estoy a cargo de dos menores, pagando una casa básicamente para no tener que pasar la traumática situación de mudarnos cada dos años, gastando bastante dinero en ellos. Dinero que me costaba a mí, por el cual me levantaba temprano y llegaba tarde para seguir haciendo cosas en casa: cocinar, lavar, limpiar.
Pero también para mí que con mi edad no era libre de hacer mi vida, que siempre tiene que pensar en ellos antes de en mí si decido dormir en otro lado o irme el fin de semana a otra parte. Que no es libre de formar una familia, porque ya tiene una.

Los roces, discusiones, conflictos siguieron. Siguieron mucho tiempo y por muchas cosas distintas.
Mis dos hermanos me mintieron dos meses, haciendome pagar un club para el más chico en verano mientras él se quedaba en casa y mi dinero era gastado en salidas. A escondidas, por dos meses… Me da vergüenza el saber que me estuvieron mintiendo, inventando historias que pasaban en el club y yo creerlo. Dudaba pero me terminaban convenciendo.

Pero no aprendo. Yo seguía confiando porque son mis hermanos, porque vivimos juntos, porque son lo único que me queda de mis padres, porque me siento responsable.
Le dejaba facturas y dinero a D para que vaya a pagarlos y así como hizo K hace tantos años, D se la gastaba en otras cosas y me dejaba las deudas.
Deudas que se acumularon y todas juntas tengo que saldar para parar la bola de nieve que es una deuda de un servicio.

Ayer me di cuenta que también era peor: había puesto a toda la familia en un riesgo potencial. No me avisó que había perdido sus llaves y hasta último momento siguió con la mentira. Evidentemente no se le cruzó por la cabeza la imagen de encontrar un día las puertas abiertas, todo revuelto y sin nada.
Porque como le dije: No es que me casé y me regalaron todo lo que hay en la casa. No es que todo haya sido de mi papá y nuestra casa anterior. No. Todo lo compré yo, las tarjetas que reventaron y sigo pagando son las mías. Todo lo que hay en esa casa (salvo los muebles) es mio.
Es parte de mi esfuerzo. Es parte de un dinero que en lugar de gastarlo en mil zapatos y ropa lo use para un disfrute de todos.
Y quizás sea exagerado creer que por perder las llaves alguien va a ir a tu casa a desvalijarla… pero para que correr el riesgo?
En lugar de admitirlo y solucionarlo, lo ocultó. Pero además de la mentira fui yo quien tuvo que salir corriendo a cambiar la cerradura y repartir nuevas llaves a todos los que tienen acceso a mi casa.

El fin de semana pasado hubo una advertencia. Todo tenía que cambiar. Él tenía que entender finalmente que yo no estaba obligada a hacer y darles todo lo que tenían. Que hay familias que tienen mucho menos. Entender que todo eso significaba un esfuerzo y que yo también tengo derecho a gastar mi dinero en mí.
Pero sobre todo tenía que entender que tenía que cambiar la actitud. Que las mentiras, los gritos, los desplantes y las malas contestaciones no corrían más. Y el motivo principal era el ejemplo que le estaba dando al más chiquito.
Porque me agarro la cabeza en pensar que él pueda tomar ese ejemplo y repetirlo en unos años.
Porque a pesar de todas nuestras perdidas, en estos dos años solo intenté que sintieran las faltas.
Una advertencia similar a todas las anteriores luego de que él se mandaba alguna.

Y este fin de semana reincidió. Volvió a hacer lo de siempre, lo que hace dos años viene haciendo. Totalmente impune.
Y tuve que cumplir la advertencia. Lo eché de mi casa.
Y aún así, después de tantas palabras, aún no logro que pida disculpas. Pero sobre todo aún no logro que entienda realmente todo lo que tiene (a pesar de lo que no tenemos) y todo –aunque suene pedante- lo que le dí.

A veces pienso que es culpa mía en no hacerles ver que las cosas cuestan. En cargar con todo solo para que no pasaramos momentos delicados.
Ellos vieron que perdimos una casa, alquilamos un año y medio y de pronto apareció un departamento mejor.
Que cada tanto me escapó unos días para descansar en algún lugar y que siempre hay comida en la heladera. No faltan las galletitas, alfajores, carne, verduras. Que tenemos acceso a Internet y tv por cable. Que no tenemos que tener apagada la estufa todo el día y congelarnos mirando tele.
Me siento traicionada, estafada y desilusionada. Pero también me siento culpable por haberle cerrado la puerta.
Siento que no es justo. Pero también que no se termina más. Que las situaciones se retroalimentan.
No soy psicóloga y estoy segura que debería ir a una; pero no se si le estoy haciendo bien o mal. Si la culpa es mía o no es de nadie.
A veces me siento desbordada, por esto y muchas cosas pequeñas que suceden día a día. Afortunadamente el gordo está ahí. A pesar del poco tiempo y el tener una familia “como corresponde” él esta. Pero a veces me da miedo que salga corriendo abrumado por tanta mierda. Que piense que las cosas son como son por mí, porque yo soy así. No creo que piense eso, pero tampoco es justo para él estar en medio de todo esto. Escucharme a mi horas y horas razonar sobre lo que pasa. Trazar planes alternativos para que ellos sean como deseo que sean: personas íntegras. Preguntarme mil veces porque no se dan cuenta del esfuerzo y reconocen (aunque sea un poco) todo lo que hago por ellos. Que quizás no sea lo mismo que un padre hace por sus hijos; pero que es lo mejor que me sale en cada momento.

En fin.
Así están mis días.