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jueves, noviembre 22, 2007

Preguntas ...

Regularmente recibo un newletter de Coaching que en general es muy interesante.
Últimamente no estoy del todo bien y estoy tratando de descubrir que es lo que me tiene así para poder cambiarlo. Mientras estoy en eso quiero compartir esto con ustedes...
Las preguntas son una de las herramientas mas importantes que posee el coaching.
Justamente es el poder que ellas nos confieren, lo que nos permite sacar de un estado de certeza a las personas y posicionarlas en un espacio nuevo que aparece, a partir de preguntas que nunca se hizo y por lo tanto tampoco transitó, en sus posibles respuestas.
Parte del “drama de mi vida” transcurrió mientras yo creía que tenía todo claro.
En esa época, no tenía interrogantes. Estaba parada en un lugar de certezas donde no había espacio para preguntarme nada.
Yo tenía todas las respuestas y ese fue uno de los motivos de mi "drama".
Y fue sólo cuando comencé a hacerme preguntas, que las cosas dejaron de estar tan claras para mi. El afuera dejó de tener toda la culpa y fue a partir de cuestionar mis certezas, que pude centrarme en la parte de mí que había permitido o generado los sucesos ocurridos. Y fue a partir de transitar ese espacio de preguntas, que apareció para mí un camino diferente donde aparecieron nuevas interpretaciones y espacios de aprendizaje que me permitieron transformar el "drama " de mi vida en lo mejor que podía haberme pasado.
¿Qué te gustaría cambiar en tu vida?
¿Qué 3 cosas son realmente importantes para ti hoy?
¿Por qué te gustaría ser recordado cuando no estés más en este mundo?
¿Qué te gustaría aprender hoy?
¿Cuáles son las cosas que te hacen sentir mas vivo?
¿Qué podrías hacer hoy para divertirte un poco mas?
¿Qué sueño no te atreves a perseguir?
¿Qué podrías hacer hoy para hacer una diferencia en tu vida?
¿Qué hábitos sigues sosteniendo que ya no te sirven mas?
¿Cuál es tu propósito en la vida?
¿Qué cosas te entusiasman?
¿Qué es lo que despierta en vos verdadera pasión?
¿Qué es lo que pone a funcionar tu motorcito?
¿Qué es lo que te gustaría dejar en el mundo?
¿De qué te sientes orgulloso?
¿De qué estás agradecido?
¿Cuáles son las cosas que te gusta hacer y no haces?
¿Cuánto tiempo hace que no tomas unas vacaciones?
¿Cuánto hace que no paras, te reconoces en la labor realizada y te das un descanso o un gusto?
Cuando me sabía todas las respuestas, me dí cuenta que las peguntas habían cambiado.

miércoles, noviembre 07, 2007

Dusk in my world ...

A la mañana siguiente las cosas siempre se ven diferentes.








... pero te sigo extrañando tanto como anoche.

jueves, octubre 25, 2007

Joyful ...

" La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar "
Si esto es así, como creo que lo es, yo soy dichosa... y ustedes ?

martes, septiembre 18, 2007

Ganar - Perder

Hoy leí un post que hablaba del amor.
Hablaba del amor en una pareja, pero también trataba sobre otros tipos de amor.

Y decía:

“Todo lo que se da, vuelve duplicado.
Todo lo que no se da, se pierde”

Tenía dieciocho años cuando S y yo nos pusimos de novios. Trabajábamos en el mismo lugar, aunque en horarios distintos. Él tenía un año más que yo.
Como me sucede siempre, yo no lo estaba buscando. No estaba secretamente enamorada de él. No soñaba por las noches como sería estar juntos.
Con el correr del tiempo que pasamos juntos, antes de empezar a salir, habíamos podido conocernos más.
Él tenía planes a futuro (cercano), era divertido, decía lindas cosas.
Él se mantenía al margen cuando yo salía con otras personas y evitaba hablar de estos temas conmigo.
Cuando él vino a hablar conmigo, yo no me esperaba lo que iba a decirme.
Hace ya tanto tiempo que no recuerdo los motivos por los que nos pusimos de novios.
Él era tan diferente a mí… que quizás esa haya sido la razón.
Por más de un año estuvimos juntos. Un año que fue muy bueno, no recuerdo grandes conflictos.
Era una persona muy educada y era muy atento.
Pero yo tenía diecinueve años y muchas de las cosas que hacía unos meses creía que quería ya no me parecían acertadas.
Él se desvivía en complacerme, pero jamás me había puesto un “no” delante.
Eso me desquiciaba. Siempre era todo lo que yo quería, cuando lo quería, como lo quería.
Y aunque suene muy pedante, era la relación entre una princesa y un esclavo. Y eso no era lo que yo quería.
No quería que él tuviera que relegar sus propios deseos ante los míos. Yo quería también poder satisfacer sus deseos.
Fue muy difícil que él comprendiera que una relación así no era sana, y que era lo mejor para él.


Yo creo que el hombre es un ser básicamente egoísta. Desde la visión que tenemos de la muerte, estoy segura que somos muy egoístas.
Preferimos retener situaciones y personas a cualquier precio, solo porque eso nos hace bien.
Sin embargo creo que las motivaciones a ese egoísmo no son tan condenables. Amor, miedo, ansiedad, esperanzas… son todas cosas que por momentos pueden enceguecernos.
Porque la vida es corta y tenemos tantas obligaciones, es un claro motivo para buscar la mejor forma de pasar la vida.
Porque nadie puede decirnos que es lo que nos merecemos y cual es el límite; es que nunca hay que abandonar la búsqueda de la felicidad.
Porque la felicidad, para mí, no es un objetivo a alcanzar; sino una forma de vivir.

Pocos meses después, F. y yo empezamos a salir. Yo venía con la carga de la relación con S. y no quería tener que pasar nuevamente por una separación traumática.
F. tampoco me quitó el sueño. Es más, no nos llevabamos muy bien. F. es una de las personas más simples que conozco en la vida. Es de esas personas que puede abstraerse de la realidad y no dejar que el contexto lo consuma o lo influya. En los seis años que estuvimos juntos siempre fue igual, pero jamás pude aprender esa forma de ser.
F. era una incógnita para mi. Lo sigue siendo… a veces me pregunto si yo lo habré sido para él.
F. no sabe expresar sus sentimientos como lo hacen las personas. F. nunca necesita nada, siempre esta bien. Se conforma con lo que la vida le da, pero eso no le impide conseguir muchas cosas que gente de su edad sueña con tener.
Hoy F. tiene un auto propio, una casa hermosa con un parque enorme (que todavía esta pagando), tiene un trabajo que le permite poder cumplir con sus obligaciones, tiene una familia que le esta detrás aunque él no les de cabida.
Con el paso del tiempo F. fue toda mi vida. Fue mi escapatoria a la realidad que me tocaba vivir, y él cuidó de mí siempre.
Me apoyé en él (demasiado) y no me importó que no supiera decir cosas dulces. A veces en las palabras no hay sentimientos sinceros.
Cuando sentía que necesitaba saber si me quería, solo tenía que sentarme y recordar las cosas que él hacía por mí, y ahí me daba cuenta que me quería.
En las ocasiones especiales, cuando me decía “Te amo” yo sabía que era verdad; porque él nunca hubiese dicho algo solo por decir.
Pero claro, él demasiado simple… yo demasiado compleja.
No sucedió que el amor se haya acabado o cosas por el estilo. Solo que la vida nos fue poniendo diferentes cosas delante, quizás demasiadas.
La búsqueda de lo perfecto, el mirar hacía adelante hizo que por más de un año nos olvidáramos de nosotros. De vernos en detalle, de disfrutar pequeños momentos.
Y, después de mucho, cuando los roces por situaciones ajenas a la pareja y el no saber decir las cosas en el momento indicado fueron demasiadas, había que tomar distancia.
Yo creía (y lo sigo creyendo) que me merecía más amor. Me equivoqué en no saber ver que los esfuerzos que él hacía eran también por mí. Pero hay veces en que se necesita recibir una demostración de amor en lugar de tener que buscarla en acciones pasadas.
Algunos meses después de distanciarnos estaba segura que me había equivocado. Que me había dejado llevar por cosas que realmente no valían la pena. Que no le había dado la importancia que algunas cosas merecen y otras las había sobrevaluado. No me gustaba quien era yo en ese momento y tomé la decisión de poner un punto final a todo lo que me molestaba, para después retomarlas con la cabeza más tranquila o abandonarlas definitivamente.
Pero había cosas que no podían quedarse en standby.
Si fue un error el habernos separado ya no lo creo.
Hoy F. no es la persona que yo conocí. La persona de la que me enamoré bastante después de que empezamos a salir.
Como si fuese posible para mi imaginación, F. es hoy una persona aún más distante.

Nadie tiene las respuestas para las preguntas de la vida.
Nadie vino al mundo sabiendo cuál era su objetivo y como llevarlo a cabo.
Porque, al menos en este plano, somos nosotros quienes decidimos que queremos hacer con este tiempo que nos toca vivir.
Y es la suma de las experiencias vividas lo que nos va formando. Somos lo que la vida hizo con nosotros y lo que nosotros hicimos de ella.
Y yo creo que esta bien equivocarse, darse el tiempo de reflexionar y sacar provecho a cada uno de nuestros errores.
Pero también reflexionar acerca de lo que nos sale bien, de las cosas que nos pasan a diario; y aprender.

A veces creo que cuesta demasiado trabajo encontrar el equilibrio. Saber como actuar, cuanto dar, que decir, cuanto brindarse.
A veces creo que es demasiado trabajo esto de intentar ser perfecto, sin cometer errores.
Porque el precio que se paga a veces puede ser demasiado alto.

El tiempo que estuve sola no fue demasiado. Sin embargo muchas cosas sucedieron y yo no estaba preparada para afrontarlas sola. Me había pasado mucho tiempo sabiendo que si yo me quebraba alguien a mi lado estaba para ayudarme. Pero eso ya no era así y muchas de las cosas que a todos nos pueden suceder en la vida yo tuve que afrontarlas sola, sin estar acostumbrada.
Ya no había a quien recurrir, en quien apoyarse, a quien volcarle todo lo que uno tiene dentro. Porque uno tiene filtros, porque el resto de las personas tiene también sus asuntos, porque ya hasta agota saberse con los mismos problemas por tanto tiempo.
Por eso ese tiempo, este tiempo, me resulta largo.

Las mejores cosas muchas veces nos pasan inadvertidas. Muchas veces solo podemos verlas cuando estamos a millones de segundos de distancia.
Nuestro primer día de escuela. Nuestro mejor amigo. Esa charla que nos hizo sentir muy bien y nos enseño tanto hasta mucho tiempo después. Una sonrisa sincera y plena como recompensa a algo que hayamos hecho de corazón. Esas palabras, las mismas que estabamos esperando oír, sin saberlo, desde que nacimos.

Pero uno no puede pasarse la vida recriminándose el haber dejado pasar el momento.
Lo más sano, aunque uno no lo ve, es aprender e intentar hacerlo mejor la próxima vez.
Aprender todo lo posible y ser mucho mejor siempre… para no seguir desperdiciando momentos, que quizás sean de esos especiales, de esos que se recuerdan por siempre.

Hace poco más de un mes que lo conocí a él.
Lo más curioso es que el dicho “Algo va a aparecer cuando menos lo estés buscando” es real.
Ni siquiera fui a ese lugar para verlo a G. En realidad fui pensando en pasar un buen momento, haciendo algo distinto. Tener un plan “raro”, esa era la idea.
Tomar unos tragos, ver gente distinta, escuchar música en vivo (aunque no estaba segura si iba a gustarme), pasar un buen rato y volver a casa.
Y así, de casualidad (si es que existen), él apareció cuando estábamos con Eru tratando de sacarle el último jugo a la salida.
En una vorágine de ironía, “rock star”, autógrafos y sonrisas nerviosas, me dio un beso. Pero de los tímidos, de esos que no se recuerdan en detalle.
Me llamó días después, mucho antes de lo que yo esperaba.
Él es un poco más grande que yo, pero no por eso significa que toda su vida está planeada. Él sabe lo que quiere y todo lo que hace tiene como fin el disfrute.
Él es la persona más feliz que conozco (aunque aclaro que no lo conozco mucho –debe ser por eso-).
Él es de esas personas que dan la sensación de vivir el hoy sin tener miedo a planificar a futuro.
Él me dice las cosas más lindas que alguien me haya dicho, porque lo hace con medida y mirándote a los ojos. Y las dice cuando y como le nacen; y eso tiene mucho más valor.
Él no esta todo el tiempo pendiente de mí y puede ser que eso todavía me duela un poco (el no saber si él esta pensando en mí como yo puedo estarlo).

Sin embargo, es él en quien hoy pienso. Con quien disfruto ilusionándome. Son sus palabras lo que hace que mi día sea más brillante. Son sus ojos y su sonrisa los lugares donde creo que puedo ser feliz.
Los momentos que paso con él no tienen minutos, son momentos y nada más.
Y con el correr de las semanas nos animamos a contarnos más cosas. Aunque todavía siento ese miedo de creer que todas nuestras diferencias alguna vez puedan llegar a ser incompatibles.
Y cuando no me controlo, me imagino que es él la persona que estaba buscando. Que él representa todo lo que yo estoy esperando del amor.
Pero trato de no pensar así. De dejar que los tiempos transcurran como debe ser, que mi ansiedad no arruine las cosas.

Y ahora, al final, quiero pensar que esta es otra nueva oportunidad.

Siempre hay nuevas oportunidades. Oportunidades de remediar situaciones del pasado en forma kármica. Oportunidades de dar plenamente, sin medidas. De dar, sin esperar lo mismo o más a cambio.
Porque creo que es tal cual: Todo lo que no se da, se pierde.
Y no está bueno perder.
Pero lo más importante: cuando se gana, se gana mucho más que el doble.

viernes, agosto 10, 2007

The Secret of ...

"La felicidad se consigue cuando uno comprende que no se puede ser feliz todos los días"

Para mi la felicidad es algo efímero.
No es algo que perseguir, un objetivo, una meta.

No se si podría vivir persiguiendo el sueño de ser feliz. Como un conejo detrás de una zanahoria.

Después de mucho tiempo siento que tengo la plena libertad para poder disfrutar de las cosas y en especial de ser “feliz” sin culpas.
A pesar de la rutina diaria, de saberse sola en muchos aspectos y haber dejado personas esenciales en el camino, hay momentos en el día en que miro lo que tengo, lo que he conseguido y me siento feliz.

Tengo una pequeña casa que me llena de satisfacción. Y muchas veces me encuentro gastando plata en cosas que no son necesarias pero que lucen lindas. Y no pienso en las deudas que tuve que tomar para poder conseguirlo. O el tiempo que me va a llevar cancelarlas.
Sonará muy tonto, pero hay veces que encuentro un poco de paz en sus rincones.
Y me duele el alma pensar que solo hay una persona con quien me gustaría compartirla y ya no esta en este mundo.

Tengo pocos amigos, muy pocos. Pero los mejores, esos que hacen de mi mundo gris un lugar divertido. Que de alguna u otra forma me sorprenden y a su manera me quieren tal y como soy.
Que me llenan de energía. Que me dan fuerzas para seguir adelante. Que me muestran que hay más de lo que puedo ver. Que me hacen sentirme útil cuando comparten conmigo sus penas. Que me hacen sentir importante cuando acuden a mi.

Tengo una familia, que quizás no es la que quisiera tener, pero que dentro de todo es una linda familia. Es sana y bien intencionada. Y esta creciendo, y eso es seguramente lo mejor que va a pasarnos este año.

Y a pesar de lo que mi pesimista-yo-interior cree, he conocido gente que me hace sonreir cuando los recuerdo. Que me hace tener ganas de abrirme a otras personas, a otros rinconcitos del mundo.
Me hacen sentir que soy bonita por fuera y hermosa por dentro. Por más que yo no lo crea.
Y me dan ganas de abrir la cajita donde hace ya mucho tiempo guarde mis sentimientos y poder compartirlos con alguien más.
Y me hacen imaginar que aquello que estoy buscando esta cerca y que yo también me merezco (y puedo) conseguirlo.

Yo no soy feliz todos los días.
Hay días en que no puedo ver nada más que mis problemas, mis obligaciones y lo que he perdido.
Pero hay momentos en que todo se ve más brillante. Hay momentos en los que soy feliz.

Justo ahora soy feliz.

lunes, julio 30, 2007

Lemons ...






"Cuando la vida te da limones ...
pide tequila y sal"


miércoles, mayo 30, 2007

Suficiente ...

Recién una persona muy especial para mi, me envió un e-mail con un relato que ya había leido en varias oportunidades anteriores.
Ese relato es el más bello que yo he leído en mi vida. Es el que me llegó al corazón hace ya bastantes años y aquel que siempre deseo recordar cada palabra. Sin embargo nunca lo logro.
Cuando puedo trato de transmitir a la gente que más quiero la esencia de este relato, sobre todo los deseos.
Porque estoy convencida de que es así, y por más que el cuento sea en tonos grises, realmente creo que es hermoso.
Quería compartirlo con Ustedes, espero que les guste tanto como a mi.
Hace poco tiempo cuando estaba en el aeropuerto escuché por casualidad a una madre e hija que se estaban despidiendo.
Cuando anunciaron la partida del vuelo ellas se abrazaron y la madre dijo: "Te amo y te deseo lo suficiente".
La hija respondió:"Madre, nuestra vida juntas ha sido más que suficiente. Tu amor es todo lo que he necesitado. También te deseo lo suficiente".

Ellas se saludaron con un beso y la hija partió. La madre pasó muy cerca de donde yo estaba sentada y noté que ella necesitaba llorar.Traté de no observarla para no invadir su privacidad, pero ella se dirigió hacia mí y me preguntó: "¿Alguna vez se ha despedido de alguien sabiendo que era para siempre?".
- Sí, lo he hecho - respondí - Perdón por preguntar - contesté -, pero ¿por qué esta despedida es para siempre?
- Yo soy una mujer vieja, y ella vive muy lejos de aquí. La realidad es que su próximo viaje será para mi funeral -dijo.- - Cuando se despidió de ella escuché que le dijo "te deseo lo suficiente". ¿A qué se refiere?

Comenzó a sonreír. Eso es un deseo que hemos transmitido de generación en generación. Mis padres solían decirlo.Ella hizo una pausa y miró hacia arriba como si tratara de recordarlo en detalle, luego sonrió aún más.

- Cuando decimos "Te deseo lo suficiente", es que deseamos que la otra persona tenga una vida llena de sólo lo suficientemente bueno para vivir.

Entonces, dirigiéndose hacia mí, ella compartió lo siguiente como si lo estuviera recitando de memoria:
"Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante".
"Te deseo suficiente lluvia para que aprecies aún más el sol""Te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva"
"Te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes"
"Te deseo que tengas suficientes ganancias que satisfagan tus necesidades"
"Te deseo suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees."
"Te deseo suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas".


Luego ella comenzó a llorar y se alejó.
Se dice que toma un minuto encontrar a una persona especial, una hora en apreciarla, un día para amarla, pero una vida para olvidarla.

jueves, mayo 10, 2007

Hormiga ...


Hace un tiempo me puse a observar detenidamente la vida de las hormigas, y confieso que quede asombrado al verlas trabajar con tanto orden y empeño.
Pero una hormiga en particular, atrajo mi atención. Negra y de tamaño mediano, la hormiga llevaba como carga un palito que era seis veces más larga que ella misma.
Después de avanzar casi un metro con semejante carga, llegó a una especie de grieta, estrecha pero profunda, formada entre dos grandes piedras.
Probó cruzar de una manera y de otra, pero todo su esfuerzo fue en vano. Hasta que por fin la hormiguita hizo algo insólito.
Con toda habilidad apoyó los extremos del palito en un borde y otro de la grieta, y así construyó su propio puente, sobre el cual pudo atravesar el abismo.
Al llegar al otro lado, tomó nuevamente su carga y continuó su esforzado viaje sin inconvenientes.
La hormiga supo convertir su carga en un puente, y así pudo continuar su viaje. De no haber tenido esa carga, no habría podido avanzar en su camino...

jueves, abril 12, 2007

Palabras ...

Si me llamas cansado fuera del sendero, y casi sin fuerzas para continuar;
Si te veo pensando que la vida es dura, que no puedes con todo o con ganas de desistir;
me acercaré para recordarte cómo es un comienzo, y nuevamente te desafiaré.
Me acercaré a tu alma para que vuelva el impulso de vida llevándote hacia ti mismo.
Sabrás entonces encender tu lámpara en la oscuridad aunque afuera haga frío.
Volverás a ser fuego y yo avivaré tus brasas quietas, para que alumbren y revivan tu andar peregrino.
Volveré a susurrarte aquella primera consigna de un paso por vez.
Y te pediré que me muestres la garra que se necesita para levantarse desde lo caído.
Si te veo cansado fuera del sendero, sin ver más espacios que el de los abismos, traeré a tu memoria que también hay puentes y que también hay alas que aún no has visto ni has usado.
Que vamos movidos por la fe y la bravura y que seremos siempre lo que hemos creído.
Que somos guerreros iluminados por la vida plena, y el Universo nos guía hacia nuestro lugar.
Te mostraré que un primer paso y que un nuevo empeño nos llevará a encontrar la forma de no ser vencidos.
Que el árbol se dobla, se agita, se estremece, se deshoja y retoña, pero aun todo eso queda erguido.
Que el único trecho que podemos caminar es aquél que cubre nuestro pie extendido.
Si te veo cansado fuera del sendero, solitario y triste, quebrado, herido, me sentaré a tu lado, te tomaré de las manos, entraré por tus ojos hasta el fondo de tu corazón y te diré que se puede, que insistas, y te haré preguntas que te lleven a recordar buenas épocas y a conectarte con tu potencial.
Mi voz despertará, desde tus certezas, al que se quedó dormido de cansancio.
Y tal vez, si necesitas te prestaré mis brazos para incorporarte y mostrarte lo importante de una actitud positiva y el reconocimiento de lo que si hay.
Si te veo cansado fuera del sendero, llevaré tu mirada hacia el camino.
Haré que veas tus huellas, que allá están marcadas, de un paso tras otro por donde has venido.
Y escucharás la voz interna impulsora para un nuevo inicio.
Y abrirás otro rumbo e iniciarás un nuevo camino, porque habrás descubierto que puedes volver a empezar las veces que haga falta si logras conectarte con tu fuerza interna y con tu amor universal.

viernes, marzo 16, 2007

Through Wonderland ...

- ¿Podría decirme, por favor, qué camino he de seguir desde aquí?
- Eso depende en buena medida del lugar a dónde quieras ir - dijo el Gato.
- No me importa donde... – dijo Alicia.
- Entonces no importa por donde vayas, dijo el Gato.




Lewis Caroll, Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas


martes, enero 23, 2007

Sueño


Un día decidí no esperar las oportunidades,

sino irlas a buscar yo mismo.

Y así después de tanto, un día

como cualquier otro decidí triunfar.

Decidí que mi único rival

eran mis propias debilidades.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima,

sino jamás dejar de subir.

Ahora me importa simplemente

saberme mejor que ayer.






extractado del libro:
Nunca es tarde