jueves, abril 23, 2009

Pero si estás igual ...

11 años y unos cuantos meses es lo que nos llevó organizar un reencuentro con la gente del secundario.

Si, claro: Facebook.
Uno abre una cuenta, a los pocos días se contacta con sus amigos actuales y esos que nos quedaron del colegio. Al tiempo empiezan a caer uno a uno solicitando tu "amistad".
Y como en el fondo somos todos "señoras de peluquería" los aceptamos y hurgamos entre sus fotos y datos personales.
Ese que era el popular del colegio tiene una panza cervecera que el mismo Homero J Simpson le envidiaría y aquella con fama de gatito confirmó todas las sospechas.
También del que todos teníamos sospechas, abrió grande la puerta del closet para salir con una boa de plumas de colores y una camisa semi abierta de lentejuelas a bailar por todo el parque.
Que la freak del curso finalmente no se cortó las venas y hasta se casó... y como aproximadamente la mitad que esta casado y con hijos.
Sin olvidar que el marxista del curso ahora es gerente en una empresa multinacional y se va de vacaciones a Punta todo Enero.

El factor sorpresa no existe, porque dentro de todo más o menos ya sabemos como se ve el otro.
Pero hay otras cosas que le dan sabor al reencuentro.
Llegamos una hora tarde porque no es cool ser el primero y además: de que demonios hablamos hasta que lleguen los que realmente conocemos?
Dispersos hay grupitos de personas entre los cuales solo recordas el nombre de la mitad y el resto te suena la cara pero ni de casualidad te animas a tirar el nombre.
Claro que el clásico “Como andas tanto tiempo” es salvador. Que necesidad tenes de aclarar el nombre? Como si él no supiera como se llama…

Arrancas saludando con un beso al primer grupo de cuatro reencontrados y levantas la vista para darte cuenta que te faltan más de cuarenta besos para poder sentarte a tomar algo.
No falta el comentario “Quién era ese morocho? Y el de anteojos como se llama?” entre grupito y grupito. Así es como con tus amigos te vas sacando las papas del fuego.

“Ya no sos rubia… ni colorada” fue la frase que más escuché en la noche. Ensayé doscientas razones distintas para explicar porque ahora soy castaña. Divertidísimo.
Las dos primeras horas se te pasan volando: recordas una cara, te tiran el nombre, le preguntas que es de su vida y pasas al siguiente.
Ya después se complica porque entramos en temas profundos como los chismes a espaldas del de al lado y las relaciones amorosas.

Cerca de las dos de la mañana vas viendo como todo se va transformando en un asalto un viernes a la noche, solo que con más alcohol y sin “padres” cerca. El DJ del grupo pone música y salen todos al parque a bailar.
Algunos monopolizan la “pista de baile” y en un momento se improvisa un striptease masculino… la verdad que el Golden puede quedarse tranquilito que el material no resulta interesante.
Y si no estás demasiado alcoholizado podes detectar que en el rincón oscuro del garage hay dos que están “conversando”.

Y como no hay manera de escapar a la Ley de Murphy, quince minutos después que te dicen que hay planes de repetir el encuentro todos los meses alguien no ve los ventanales de vidrio y los rompe sin piedad.
Todos en silencio, sangre, preocupaciones, indignaciones, vaquita para reponer los daños y final de fiesta: todos a la calle en silencio.
Algunos la siguen en algún lado y otros se van a casa donde el Bebu está esperándonos en la camucha.

Salvo porque no eramos muchos los de mi curso y venía de un día desastroso post viaje de negocios y sin poder cambiarme de ropa la pasé genial.

3 agarraron el lápiz:

Dragonfly dijo...

Esta super interesante tu relato... me encantó y em hizo recordar el mio y tal cual lo contaste me sentí 100% identificada con el tuyo.

Besos ;)

Jo Alcacibar dijo...

Me gusta mucho tu blog aunqe hace timepo que no lo leo :) cuidate Mucho :*

estonoesvida dijo...

Holaaaaaaa!!
Pasé a saludar pero exijo indemnización por la operación de ojos que tengo que hacerme por el fondo de fluo de tu blog!!!!!!!!

Un beso y espero que estés bien :)

Mario